Síguenos en :
Abrasivos

El proceso de abrasión o lijado significa alisar, pulir, abrillantar o limpiar una superficie mediante el frotamiento con un objeto abrasivo, generalmente una lija. El lijado es una tarea fundamental en cualquier trabajo de acabado (pintura, barniz, etc). Un buen acabado es imposible sin un perfecto lijado. 

Las distintas lijas tienen diferentes cualidades, que las hacen aptas para una función particular. Tipo de grano, Lijas de grano abierto y grano cerrado, Número de grano, Recubrimiento
Las distintas lijas tienen diferentes cualidades, que las hacen aptas para una función particular. Tipo de grano, Lijas de grano abierto y grano cerrado, Número de grano, Recubrimiento
  • Tipo de grano: la lija consta de un soporte o papel, y un abrasivo adherido, que es el que determina el grano de la misma. Según la composición tendremos el tipo de grano: carburo de silicio, óxido de aluminio o corindón de circonio.
  • Lijas de grano abierto y grano cerrado: esta distinción se basa en la cantidad de granos por unidad de superficie de la lija, las de grano abierto, tienen menos grano, y las de grano cerrado, tienen más grano por superficie.
  • Número de grano: El número de grano da información sobre el tamaño del mismo. Cuanto menor es el número de grano, mayor es éste en una pulgada cuadrada, y por tanto más basto será el lijado.
  • Recubrimiento: se utiliza para algunos tipos de lija, es similar a una cera y permite evacuar mejor el polvo de lijado, evitando saturación, embace o embotamiento. Se usa para lijar materiales untuosos. Las lijas 3x1 tienen esterato para cumplir esta función.